La olvidada Tarraco, capital de Hispania
Viatges

La ciudad española declarada Patrimonio de la Humanidad: con un mirador único de 40 metros y el parque de atracciones más visitado de Europa

Su legado romano, sus playas de arena dorada y su cercanía a uno de los parques temáticos más visitados de Europa la convierten en una escapada difícil de igualar

Contenido relacionado: No es Santiago Segura, pero sí es Torrente: el pueblo entre Lleida y Aragón que llama la atención por su nombre

Leer en Castellano
Publicada

Notícies relacionades

Hay ciudades que destacan por sus playas, otras por su patrimonio, y otras por la gran oferta de diversión. Luego está esta ciudad catalana, que reúne todos y cada uno de esos atractivos.

En la capital de provincia se conserva uno de los legados romanos más importantes de España. Además, tiene calas y playas mediterráneas de arena dorada y agua transparente.

Visita completa

Por si fuera poco, está a poco más de unos 10 kilómetros de uno de los parques de atracciones más grandes e importantes de Europa, PortAventura World.

El pasado monumental de Tarragona sigue siendo gran parte de su identidad y encanto. La huella romana no es un simple punto turístico, es parte del día a día de la ciudad.

Tarraco, ciudad romana

Recorrer sus calles, asomarse a las murallas o detenerse frente al anfiteatro para entender la importancia de la antigua Tarraco y cómo se convirtió en una de las grandes capitales del Imperio romano en la península es uno de los atractivos más latentes de la ciudad.

La antigua ciudad tuvo una gran importancia estratégica. La arqueología sitúa en la zona un antiguo poblado íbero conocido como Kese, sobre el que después se asentó la ciudad romana.

Esplendor romano

Con el tiempo, Tarraco pasó a ser un gran centro político, militar y comercial, con puerto, foro, murallas y barrios residenciales conectados con el corazón administrativo de la ciudad.

Su importancia fue tal que incluso el emperador Adriano quedó fascinado por ella durante su estancia en el invierno de los años 122-123 d. C.

La actual Tarragona no solo era un punto clave del Imperio, sino también un lugar apreciado por su clima y su posición junto al mar.

Tesoro arqueológico

El gran tesoro de Tarragona es su Conjunto Arqueológico de Tarraco, reconocido como Patrimonio Mundial de la Humanidad, una colección excepcional de construcciones romanas.

Entre sus elementos más destacados sobresalen las murallas, uno de los restos romanos más emblemáticos de la ciudad y una de las construcciones de este tipo mejor conservadas fuera de Italia.

¿Qué visitar?

A ello se suman el anfiteatro, el teatro romano, el foro, la necrópolis paleocristiana, la villa romana de Centcelles, la villa dels Munts, el Arco de Barà, la Torre de los Escipiones y el Acueducto de les Ferreres, también conocido como Puente del Diablo.

Aun así, Tarragona no vive solo de su pasado clásico. Su casco antiguo invita a pasearlo sin prisa y descubrir sus callejuelas y edificios.

Patrimonio tarraconense

Destaca la catedral de Santa Tecla, construida entre los siglos XII y XIV, una obra que refleja la transición del románico al gótico y que se alza como uno de los grandes monumentos medievales de la ciudad.

A ese patrimonio se suman edificios posteriores como la Casa Castellarnau, el Teatro Metropol o la Casa Ximenis, que muestran que Tarragona también conserva ejemplos notables de arquitectura de épocas más recientes.

Playa y diversión

Además de su valor histórico, Tarragona también destaca como destino costero. Sus playas de arena fina y dorada, bañadas por aguas tranquilas, refuerzan su atractivo como escapada completa.

Otro de los grandes atractivos de Tarragona es su cercanía con PortAventura World, situado en la vecina Salou.

El complejo se ha consolidado como uno de los grandes reclamos turísticos del litoral catalán y se encuentra entre los parques temáticos más visitados de Europa.