Castellfollit de la Roca
Viatges

El pueblo más espectacular de Cataluña está construido encima de un acantilado: a 50 metros del precipicio y con 217.000 años de antigüedad

Uno de los pueblos catalanes más impresionantes situado en la comarca de la Garrotxa

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En un abismo de 50 metros de altura se encuentra uno de los pueblos más dignos de fotografiar de todo el territorio catalán.

El vertiginoso pueblo está situado en una estructura rocosa alargada y angosta que crea un vacío del que las casas intentan escapar.

El risco balsático único en el mundo

El curioso municipio gerundense atrae visitantes de todas partes, ya que es único en el mundo.

Castellfollit de la Roca está asentado sobre un risco balsático imposible de hallar en cualquier otro sitio.

Flujo de lava y erosión fluvial

La unicidad natural del paisaje nació a partir de la superposición de dos flujos de lava de hasta 217.000 años de antigüedad que creó el risco balsático.

Con el paso del tiempo, la erosión de los ríos Fluvià y Toronell ha esculpido la pared vertical de casi un kilómetro de largo. Esto ha provocado la suspensión del pueblo en una atalaya natural digna de un mundo de fantasía.

Grandeza volcánica

El casco antiguo encandila, se trata de un laberinto de piedra volcánica lleno de historia y autenticidad. Visitar Castellfollit de la Roca es un viaje en el tiempo al pasado asegurado.

Castellfollit de la Roca

Castellfollit de la Roca

Para contemplar la grandeza y excelsitud del municipio, se recomienda bajar a la pasarela sobre el río Fluvià y así poder presenciar las maravillosas y encantadoras vistas.

Iluminación en el ocaso

Se recomienda bajar al atardecer, ya que el acantilado se ilumina y crea una postal mágica y fascinante.

Pasear por el casco antiguo y sentir vértigo al mirar por el precipicio no son las únicas actividades que ofrece el pintoresco pueblo.

Actividades en el pueblo

En el límite del acantilado se encuentra la antigua iglesia de Sant Salvador, que fue destruida durante la Guerra Civil y reconstruida posteriormente sin dejar atrás la esencia volcánica del pueblo.

Subir al campanario de la iglesia es una de las actividades imprescindibles de la visita a Castellfollit, al llegar a la cúspide del templo es imposible no dejarse fascinar por el verdor que abraza y delimita el municipio.

Tradición y gastronomía

La iglesia se encuentra justo antes del mirador Josep Pla, otro espacio obligatorio para contemplar la naturaleza y perfecto para los amantes de la fotografía.

Castellfollit de la Roca es un punto ideal en el que disfrutar de la tradición charcutera de la Garrotxa. La degustación del producto kilómetro cero es prácticamente obligatoria.

Museos y naturaleza

El pueblo ofrece también el Museo del Embutido y el Museo de Vietnam. El último se trata de una de las colecciones más importantes de Europa sobre dicha guerra, y es sorprendente que se encuentre en un pueblo medieval catalán.

Para los amantes de la naturaleza y el senderismo, Castellfollit también es una visita obligada, ya que es la puerta de entrada al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha.

Qué visitar alrededor

Se trata de una santuario natural de 15.000 hectáreas repartido entre once municipios. Es también la región volcánica mejor preservada en la península Ibérica, que fue protegida en 1982.

La propuesta ideal de visita a Castellfollit es combinarla con una parada en Olot o una caminata por la Fageda d'en Jordà.

Cómo llegar

Si se decide explorar el pueblo dotado de unicidad, se recomienda llegar temprano, puesto que las plazas de aparcamiento se llenan rápido.

El trayecto desde Barcelona es de aproximadamente una hora y media y hay una distancia de unos 120 kilómetros. Se debe tomar la C-17 hasta Vic y pasar por la C37 y la C-152 hasta tomar la A-26 hasta llegar a Castellfollit.