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La ley laboral lo avala: puedes irte de tu empresa cobrando paro e indemnización si acumulas retrasos de más de 10 días en la nómina durante varios meses

Una trabajadora demanda a su empresa por cobrar su nómina con retraso y ganó una indemnización de 40.000 euros, además del derecho a paro

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A pesar de que en su gran mayoría los trabajadores cobran a final de mes, depende de la empresa, puede ser que el cobro se efectúe los primeros días del mes entrante.

El problema sucede cuando las empresas retrasan los pagos de forma reiterada.

Consecuencias para la empresa

La ley es clara y especifica que el hecho de no tener un día fijo de cobro, o que se retrase, puede provocar consecuencias legales serias para la empresa y el empleador.

Cuando la empresa incumple de forma grave las obligaciones del plazo de pago del salario a sus trabajadores, el empleado puede romper la relación laboral, cobrar una indemnización y acceder al paro.

40.000 euros de indemnización

Existe el caso de una trabajadora que demandó a su empresa porque durante seis meses recibió su nómina demasiado tarde. El caso concluyó en una indemnización de 40.000 euros para la empleada y tener el derecho a paro.

El Estatuto de los Trabajadores establece claramente que el salario debe pagarse con puntualidad, a pesar de que no da fechas concretas, sí menciona que el retraso se trata de un incumplimiento grave.

Trabajador protegido por el Estatuto

Concretamente, el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores permite solicitar la finalización del contrato en el momento en el que la empresa incumple obligaciones esenciales.

Una de esas obligaciones es el pago en plazo. Y si no se cumple, el trabajador puede pedir la extinción del contrato por vía legal y quedar en una situación equivalente al despido improcedente. Ya que el empleado no se va "porque quiere", sino porque la empresa no ha sido capaz de cumplir con la obligación de pago en un plazo determinado de tiempo.

Conducta habitual

El criterio habitual que los jueces han establecido no se trata de una conducta puntual o aislada, sino de un patrón repetitivo.

La práctica continuada debe reunir retrasos significativos superiores a diez días durante varios meses consecutivos.

El juez determina

Al demostrar este patrón, el empleado puede ir a los tribunales para así completar la solicitud de la extinción de su contrato.

Si el juez considera que la empresa ha incumplido, efectivamente, de forma sostenida su deber, da por finalizada la relación laboral y obliga a la empresa a pagar 33 días por año trabajado y reconocer el derecho a prestación por desempleo.

No es una baja voluntaria

Existe una gran diferencia con la baja voluntaria normal. Cuando un trabajador toma la decisión de marcharse de su empresa por iniciativa propia, lo más común es que no tenga derecho a optar a una indemnización, ni al paro.

En cambio, un supuesto caso de incumplimiento de pago dentro del plazo establecido por la empresa no se considera una renuncia libre, sino una reacción a una acción de incumplimiento grave del empleador. Este matiz cambia por completo los efectos legales de la situación.

La documentación puede marcar la diferencia

Esta es la razón por la cual este tipo de reclamaciones necesitan el apoyo de elementos muy concretos, como los extractos bancarios, las nóminas y las fechas reales de ingreso del salario.

Esta documentación es clave para que el juez pueda determinar si es una dinámica repetida que afecta al trabajador y a su estabilidad económica.

El coste real del retraso salarial

El pago tardío puede no ser una cuestión menor para aquellos que deben afrontar gastos básicos y pagos de alquileres o hipotecas. Esto resulta en un perjuicio personal y familiar, no solo laboral. Por ello la legislación contempla la protección económica para el empleado afectado.

Se trata de un mecanismo pensado y llevado a cabo para evitar que los trabajadores y trabajadoras queden atrapados en una relación laboral en la que la empresa y los empleadores no son capaces de cumplir con una de sus obligaciones más básicas y necesarias para sus empleados.